La Ley del Divorcio cumple 40 años

Hoy, día 22 de junio, se cumplen 40 años desde la aprobación de la Ley del Divorcio, uno de los principales derechos conquistados por la reciente democracia que aterrizaba en España.

Casarse, en contra de lo que antes resultaba imperiosamente impuesto, dejó de ser "para toda la vida" para pasar a ser algo sometido a la libertad y voluntad individual.

Así lo afirmó el entonces ministro de Justicia, Francisco Fernández Ordóñez, en su discurso ofrecido con ocasión de la aprobación de esta ley: "No podemos impedir que los matrimonios se rompan, pero, por contra, sí podemos impedir el sufrimiento de los matrimonios rotos".


No obstante, no fue hasta 2005 (con la mal llamada ley del "divorcio exprés") que esta institución adquirió una forma realmente justa y directa, pues a partir de entonces ya no fue necesaria la separación previa ni alegar causas que lo motivaran, pudiendo instarlo libremente cualquiera de los dos cónyuges, o ambos, a partir del tercer mes desde la celebración del matrimonio.


¿Qué lugar ostenta España, dentro del marco europeo, en índice de divorcios?

En general, en los últimos veinte años ha crecido exponencialmente el número de divorcios en la Unión Europea, liderando el ranking Portugal, Luxemburgo y, en tercer lugar, España. Según datos del organismo estadístico europeo, en nuestro país se producen dos rupturas matrimoniales por cada mil habitantes, rompiéndose más parejas que en Alemania, Francia o Italia.


¿Y qué sucede a nivel nacional?

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en los cuarenta años de vigencia de esta ley, se han divorciado más de 2 millones de matrimonios en nuestro país, siendo las CC.AA. con mayor tasa bruta de divorcios (divorcios por cada mil habitantes), en este orden, Comunidad Valenciana, Cataluña, Asturias, Baleares, Andalucía y Canarias.



En este artículo publicado en el blog del Consejo General de la Abogacía Española se recogen datos y opiniones muy interesantes que, si el tema es de tu interés, es de lectura obligatoria.